El compromiso con el cliente es total porque solo le facturamos por nuestros servicios si el cliente gana, es decir, que los honorarios se calculan sobre la rentabilidad anual real neta del patrimonio gestionado.
Por tanto, solamente en el caso de que la rentabilidad real neta sea positiva se cobrarán honorarios por la gestión. Se trata, por tanto de un sistema de honorarios “a éxito”, que no puede ser más comprometido. Sobre esta base, la tarifa de honorarios es progresiva, mayores honorarios a mayor rentabilidad obtenida por el cliente.